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La persona de Juan Pablo II, la historia de su vida y el pontificado así como un gran impacto de sus enseñanzas en la nación polaca y una enorme influencia de sus palabras en el mundo entero han dado el sentido y se han convertido en la misión del Instituto del Papa Juan Pablo II – el monumento vivo del más grande de los polacos.  Primero se pensaba en construir un magnífico monumento al Papa hecho de bronce que conmemorase y recordase las obras del dirigente espiritual de la Iglesia Católica cuyas palabras se iban pronunciando a lo largo del 27 años de su pontificado. La creación del monumento – Instituto se hizo posible gracias a la cooperación contraída entre el Ejecutivo de la Voivoidía de Mazovia y la Arquidiócesis de Varsovia. El objeto principal de la fundación de dicho Instituto fue el anhelo de popularizar la enseñanza papal en la vida social y también el esfuerzo por formar las actitudes de los jóvenes basándose en el ejemplo moral dado por Juan Pablo II. La herencia papal ha llegado a ser una de las metas primordiales y ha sido inscrita en la misión de nuestro Instituto. Dicho conjunto de bienes, obras y enseñanzas transmitibles a sus herederos ha conferido un nuevo sentido a todas las actividades que se están llevando a cabo. Deseamos aprovechar, a medida de nuestras posibilidades, las estructuras organizativas que se han formado y las posibilidades de desarrollo que se han brindado para hacer accesible a la nación polaca y a la iglesia popular todos los tesoros del espíritu, pensamiento, actuación y creatividad del papa polaco. Los próximos años y meses de nuestra actividad pasarán marcados por un trabajo riguroso y una preocupación por documentar y descifrar todas las señales, sean o no materiales, que han constituido y siguen constituyendo una parte integral de la herencia espiritrual que nos fue dejada por Juan Pablo II. |
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